El músculo financiero de Tres Valles sostiene a miles de familias de la región. Su economía es un híbrido perfecto entre la agricultura tradicional y la agroindustria a gran escala.
El motor económico principal y absoluto es la industria azucarera. El Ingenio Tres Valles es uno de los más productivos y modernos de todo el país. Procesa millones de toneladas de caña cada zafra y genera miles de empleos directos (obreros, ingenieros, administrativos) e indirectos (cortadores, transportistas, comercio local).
Aunque la caña de azúcar es la reina, las tierras tresvallenses son excepcionalmente fértiles. El municipio destaca a nivel estatal y nacional por la producción de arroz de alta calidad. Adicionalmente, se cultiva maíz, frijol, sorgo y frutales como el mango y el plátano.
El sector pecuario es otro pilar fundamental, destacando la ganadería de bovinos de doble propósito (producción simultánea de carne y leche). Los pastizales de la región alimentan a miles de cabezas de ganado que surten los mercados regionales.
Históricamente, la región también ha aprovechado el bagazo de la caña para la industria papelera. Además, su cabecera municipal concentra un comercio de servicios sumamente activo: refaccionarias, agencias de maquinaria y mercados de abastos.
La zafra es la temporada anual de cosecha y molienda, que se extiende de noviembre a junio. Durante ese periodo, el ingenio trabaja prácticamente las 24 horas del día. Camiones cargados de caña hacen filas para entregar su producto, y las chimeneas se mantienen activas día y noche.
Cientos de ejidatarios y pequeños propietarios entregan su caña al ingenio. El azúcar producida abastece tanto al mercado nacional como a la exportación, y los subproductos como melaza y bagazo alimentan otras industrias derivadas.
Esta diversificación asegura la seguridad alimentaria y protege a los agricultores contra las fluctuaciones de precios de un solo cultivo.
El modelo de doble propósito es ideal para climas tropicales: si el precio de la carne baja, la leche sostiene los ingresos, y viceversa. Razas como la Cebú, la Suizo Pardo y sus cruzas son comunes porque toleran bien el calor y la humedad. También se cría a menor escala ganado porcino, ovino y aves de corral.
El bagazo de la caña, que antes era residuo, se transforma en pulpa para producir cartón y papeles industriales — un subproducto convertido en segunda fuente de riqueza.
El comercio en la cabecera municipal incluye tiendas de ropa, ferreterías, papelerías, farmacias, abarrotes, bancos, notarías, restaurantes y hoteles que reciben tanto a viajeros entre Veracruz y Oaxaca como a empresarios y proveedores que llegan al ingenio.